Ideas & Consejos

Evitando preocupaciones innecesarias

Muchas veces, con el afán de “flexibilizar” lo que no se puede, nos metemos en un camino de preocupaciones innecesarias que nos desvían de la atención que requieren todas las actividades de la jornada. ¿A qué me refiero? · A dar respuestas inconsultas a las apuradas. · A prometer lo que no estoy seguro que va a ocurrir. · A entregar una mercadería cuyo pago no está acreditado. Todo lo que sigue a estas acciones son preocupaciones de que ocurra

La madurez comercial necesaria para poder decir que NO.

Si piensa que en los negocios necesitamos de aprobaciones, está en lo cierto. Fundamentalmente los clientes son quienes en definitiva terminan por decidir la aceptación o rechazo de nuestras propuestas. Sin embargo en las negociaciones existen algunos NO que aparecen como signos de madurez comercial, si se encuentran en su justa medida y administrados profesionalmente. Si no fuera así, estaríamos en presencia de una negociación a medias, donde unas de las partes se allana ante cada pedido, sin medir conscientemente los costos de algún SI poco pensado. Por eso supongo que atrás de cada SI, resuelto de una manera liviana o poco elaborada, se encuentra la inseguridad del saber lo que va a ocurrir, ya sea por falta de capacidad, experiencia o de ambas. Falta de seguridad de saber, que si digo o propongo algo distinto a lo que me están pidiendo, la respuesta no va ser necesariamente la NO VENTA.

¡Basta de culpar a la falta de sentido común!

Que no es fácil comunicarnos eficientemente en nuestro comercio no es ninguna novedad, y que la buena comunicación es indispensable en cualquier organización que se precie de tal, tampoco… Sin embargo, y sabiendo de antemano la vocación que tenemos a que “nos escuchen “y no a “escuchar”, a “emitir un mensaje” sin detenernos a saber “si fue bien recepcionado”, cargamos una y otra vez las tintas sobre “la pericia del receptor” y no sobre “la claridad del mensaje”…

¿Por dónde estamos perdiendo oportunidades?

Cuando parece que estamos con cierto sentido de alerta, que más que vocacionalmente nos llega por necesidad. Cuando cree que estamos haciendo “todo” lo que podríamos hacer. Cuando inclusive pensamos que nada se puede escapar, es exactamente ahí donde aparecen pequeños agujeros en la organización, puntos débiles, acciones sin procedimientos recomendados, problemas nunca resueltos de maneras definitivas, en síntesis situaciones que traen consigo la responsabilidad de la corrección, como así también, la esperanza de lo mucho que queda por hacer.

Nuevo comprador, nueva forma de vender

Un nuevo escenario comercial potencia los requerimientos de los compradores que no solo visitan nuestro comercio, además, demandan atención en el teléfono, en las redes, etc.

Una vez más el cliente confió en usted y su comercio

A pesar de todo lo que enfrentamos en nuestros comercios, crisis económica, cuarentena, crecimiento del comercio electrónico, ahí estamos nosotros, cumpliendo un poderoso mandato que nos otorga el soberano “el cliente”. El mismo que pese a toda restricción forma fila, inclusive con mucho frío, para entrar en nuestro comercio, diciendo de manera clara y contundente una vez más “los elijo”.

Y por qué no pensar en ayudar y ayudarnos!

Muchas veces, además, no queremos afligir a los nuestros con la preocupación de no poder encontrar la solución a los problemas que día a día nos propone nuestra actividad.

5 errores que hacen perder ventas

Si no quiere seguir perdiendo ventas, hay que dejar de cometer estos errores:

Por favor, atiendan a ese cliente!!!

¿Cuántas veces nos tocó entrar a algún comercio y estar esperando a que nos atiendan?

“El stock excesivo vs el stock necesario y bien balanceado”

Esta perversa cuarentena tiene un costado positivo que es, sin lugar a dudas, lo que estamos aprendiendo y lo que podemos aplicar de estas enseñanzas en un futuro.

Cosas que los jefes deberían oír, pero que los empleados callan.

A continuación seis cosas que los jefes deberían oír, pero que en varios casos los empleados se callan:

¿De quién depende nuestra venta de hoy?

Estoy profundamente convencido, seguramente al igual que Ud., que nuestra venta de hoy depende de NOSOTROS.

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