Construir este estadio ha sido un gran desafío porque hubo que ganarle la pulseada al desierto cuyas dunas de arena y clima de calor extremo se convertían en el primer gran escollo para pensar en un desarrollo sustentable, capaz de albergar el diseño de un centro deportivo único que fuera amigable con el ambiente." /> Construir este estadio ha sido un gran desafío porque hubo que ganarle la pulseada al desierto cuyas dunas de arena y clima de calor extremo se convertían en el primer gran escollo para pensar en un desarrollo sustentable, capaz de albergar el diseño de un centro deportivo único que fuera amigable con el ambiente." />
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La historia del arquitecto argentino Hernán Kraviez que lideró el diseño del estadio Lusail

“Lo que buscábamos se logró”. Construir este estadio ha sido un gran desafío porque hubo que ganarle la pulseada al desierto cuyas dunas de arena y clima de calor extremo se convertían en el primer gran escollo para pensar en un desarrollo sustentable, capaz de albergar el diseño de un centro deportivo único que fuera amigable con el ambiente.

07/01/2023 - 08:30Productos

Foster + Partners, un estudio de arquitectura global cuya sede principal se encuentra en Londres, tuvo a cargo el diseño del proyecto y un argentino, Hernán Kraviez, arquitecto egresado de la FADU, UBA, participó en toda esa etapa.

La historia del Lusail comenzó en 2014, cuando el estudio Foster + Partners fue invitado a participar del concurso internacional para diseñarlo y Kraviez fue el responsable de llevar adelante el proyecto, junto a un equipo de otras cuatro personas. “Tuvimos la enorme suerte de ganar el concurso y empezar a trabajar casi inmediatamente en el desarrollo del diseño, que duró hasta mediados del 2016. Mi rol fue el de ‘project architect’ (arquitecto responsable del proyecto) dentro de la oficina y llegamos a ser un equipo de más de 20 personas, además de numerosos asesores externos de otras disciplinas y especialidades. Foster + Partners fue el responsable del diseño conceptual del estadio (que se hizo con un alto nivel de detalle), pero no tuvo participación durante el proceso de construcción, explica el argentino.

Kraviez, como el Messi, el capitán del proyecto, recuerda ese primer tiempo de un partido ganado al desierto: “Diseñar uno de los estadios más grandes del mundo tiene de por sí una complejidad muy alta. Diseñarlo para una ciudad que no existía añadió todavía más. Para nosotros era de suma importancia que este estadio no solo fuera el mejor escenario posible para el mundial, sino también que esté totalmente integrado al trazado y vida de la futura ciudad, transformándose en un verdadero espacio público para el uso y disfrute de sus futuros habitantes”.

Y aclara: “En cualquier otro proyecto empezaríamos a diseñar tomando en cuenta el lugar y los condicionamientos existentes que inspiren y ayuden a lograr esta integración. Al no existir todavía esta ciudad, tuvimos que empezar a diseñar de otra forma, transformarnos también en urbanistas anticipando el desarrollo de la futura ciudad de Lusail”.

“Nuestro principal objetivo para el diseño del estadio era crear una experiencia realmente inmersiva tanto para los jugadores como para los espectadores. Lograr que, a pesar de ser uno de los estadios más grandes mundo, sea un estadio compacto, en donde todos los espectadores se sientan siempre cerca del campo de juego, sean parte de la acción, con la mejor vista posible y que todo esto resulte en una atmósfera única. Para lograrlo, el punto de partida fue el diseño del graderío y su relación con el campo de juego”.

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