Ideas & Consejos
Tenemos la responsabilidad de ser claros, cuando hablamos o cuando con otras acciones también comunicamos.
Para mejores resultados, mensajes claros.
Conversaba con un empresario cuando me consulto sobre cómo podía hacer para mejorar la productividad de un empleado que no estaba rindiendo lo esperado, por supuesto que lo tome con la seriedad del caso y le pregunté “ …¿hablaste éste tema con él, le explicaste que era lo que pretendía la empresa de su trabajo?...”, a lo que me respondió que “…sí, ya lo hable, y no es la primera vez…” , entonces fui al grano y le pregunté “…ese empleado, ¿Cómo cobró, en relación al que si cumple con el desempeño esperado…?” y desde ya la respuesta fue lamentablemente la esperada “…igual…”
Cuantas veces escuchamos “…yo quiero que le vaya bien a la empresa…” o “…todos queremos lo mejor…”. Lo que ocurre a menudo es que, a pesar de que todos queremos o hacemos lo mejor, no es necesariamente un esfuerzo conjunto en una misma dirección. En otras palabras, vamos todos al norte, sólo que algunos vamos a Tucumán, otros a Salta y otros a Santiago del Estero…
“…Todos queremos lo mejor para la empresa…pero…”
Hay o, mejor dicho, debería haber la claridad de saber a dónde vamos, fundamentalmente tomando decisiones pensadas con el debido tiempo y concentración, para una vez definido el rumbo deseado pensemos en todo lo que debemos hacer para llegar a ese destino, inclusive, teniendo un plan alternativo por si surgen algunos contratiempos.
Si en su comercio se puso a pensar muchas veces cual es la respuesta exacta a éste interrogante, creo que puedo ayudarlo con algunas apreciaciones que detallaré a continuación.
¿Cuánto tiempo deben esperar nuestros clientes para ser atendidos?
Deberíamos también contar con el mismo dato de la competencia, para de esta manera establecer cuál es el objetivo a alcanzar para, en definitiva, mejorar nuestra calidad de atención sin descuidar a la competencia.
No salgo del asombro, pero otra vez ocurrió, tuvimos problemas con un empleado al que tomamos a las apuradas.
¿Nadie pidió referencias del nuevo empleado???
Recuerdo alguna lección de física donde estudiábamos que “a toda acción le corresponde una reacción en igual magnitud y dirección pero en sentido contrario”, y ahora pienso “creíamos que obtendríamos una solución rápida y lo único que tenemos rápido, es un problema”…
¿Cuantas veces nos tocó entrar a algún comercio y estar esperando a que nos atiendan? ¿Y cuantas otras veces ocurrió, como si fuera una pesadilla, de que lo mismo sucedió en nuestro comercio? Creo que es el primer momento donde entendemos que la “telepatía” no es un instrumento que pueda ser utilizado a favor de nuestra organización.
Por favor, atiendan a ese cliente!!!
Pero claro, si algún responsable se encuentra a tiro, esto es remediado con un grito a viva voz de “…Hay gente…” anuncia que el motivo de nuestra existencia comercial, ese cliente que a veces es esquivo a nuestras propuestas, ese a quien destinamos gran parte de nuestro esfuerzo diario para que venga, nos visite, nos consulte, en fin, nos elija…llegó y está esperando que lo atiendan… como si nadie obtuviera recompensas de sus compras.
Lo conozco bien, Ud. está todo el día resolviendo problemas con la sensación de que se la pasa “atajando penales”...
Un consejo para Ud. que ataja penales todo el día.
Profundizando el tema, y trazando un paralelismo con el fútbol, específicamente con el oficio de atajar penales, podemos coincidir en que hay “especialistas”, es decir, que siempre tienen suerte, o bien que desarrollaron una técnica que sumada a un perfecto estado físico les permite obtener los mejores resultados.
Existen 5 errores comunes en todos los vendedores que los llevan a perder ventas todos los días. Son tan comunes que incluso los vendedores más experimentados los cometen a diario y todos tienen que ver con el arte de aprender a escuchar.
5 errores que hacen perder ventas.
Si no quiere seguir perdiendo ventas, hay que dejar de cometer estos errores.
El inconveniente de tener productos faltantes en un comercio, al igual que tener un excesivo stock para combatirlo, muestra a las claras una metodología de compra que no cumple con el tipo de servicio que queremos brindarle a nuestros clientes.
La difícil tarea de no tener faltantes en nuestro comercio
Claro que esto no depende de la envergadura de la empresa, por eso podríamos hablar de un comercio chico que compra profesionalmente como de una gran empresa que maneja las compras de manera informal o poco prolija.
Los clientes que se quejan constituyen un hecho desagradable en la vida comercial. Y si a usted todavía no le tocó ninguno, no se preocupe, ya le va a tocar. Entonces, ¿Cómo prepararse para ese reclamo inevitable que podría afectar seriamente a su comercio?
Consejos para atender a un cliente enojado.
No debemos olvidar que además las quejas tienen un lado positivo, porque le permiten descubrir cómo sus productos o servicios pueden mejorarse. Es como una investigación de mercado. También es una buena oportunidad para transformar a los clientes enojados en clientes leales a su negocio. Piense: ¿cómo se sintió usted la última vez que una queja suya fue resuelta a su entera satisfacción?
Estudiábamos días pasados como se había construido el andamiaje de los precios en un comercio amigo, y como Ud. bien supone, en la mayoría de los casos eran el resultado de seguir a algún colega referente del que desconocían absolutamente cuál era su manejo económico y financiero.
COMO FIJAMOS NUESTROS PRECIOS
Básicamente podemos hablar que hay dos maneras de fijar un precio de un producto o servicio, la primera está vinculada a la suma de costos directos e indirectos más un margen establecido, de manera tal que una expectativa de venta razonable permita tener balanceadas nuestras cuentas, podríamos hablar sin entrar en tanto tecnicismo de “el punto de equilibrio”.
Está claro que el mayor capital de su empresa son sus clientes. De hecho suelo repetir una y otra vez, la frase de Jack Mitchell que dice “no hay éxito sin clientes”…pero convengamos algunas cosas, aunque suene fuerte, no todos los clientes son buenos para su empresa.
DEJE A LOS CLIENTES QUE NO SIRVEN!!!
Los buenos clientes son aquellos que nos permiten alcanzar nuestro objetivo de ser rentables.
Reunir al personal, coordinar temas, planificar la exposición y no perderse en el intento, parece ser todo un desafío para quienes buscan concretar este tipo de encuentros.
CONSEJOS PARA UNA REUNIÓN DE TRABAJO EXITOSA.
Largas, tediosas y aburridas. Así definen muchos profesionales las recurrentes reuniones de trabajo, esas reuniones creadas originalmente para discutir ideas y concretar planes de acción, más de una vez, terminan siendo una verdadera pérdida de tiempo.
























